Perfil del Educador Salesiano

Dimensión Personal

Competencias de Animación y Liderazgo Salesiano

  • Anima la CEP como educador-pastor que asume su vocación con alegría apostólica, ejerciendo el liderazgo como servicio gratuito a la misión salesiana y no como función técnica.
  • Hace visible, con su presencia animadora en los ambientes de los jóvenes, que estar con ellos es una opción vocacional inspirada en el Da mihi animas de Don Bosco.
  • Gestiona sus emociones con asertividad y madurez, siendo modelo de serenidad, esperanza y equilibrio personal para la CEP y para los jóvenes.
  • Promueve proyectos de sostenibilidad y cuidado de la casa común desde la espiritualidad de la creación como don de Dios.
  • Cultiva la autocrítica, la reflexión personal y el discernimiento comunitario como actitudes permanentes del educador salesiano en misión.

Competencias Socioemocionales y de Convivencia Salesiana

  • Construye vínculos positivos y duraderos en la CEP desde la amorevolezza como estilo relacional fundante: saluda por el nombre, escucha antes de juzgar, acompaña antes de sancionar.
  • Promueve la convivencia salesiana — democrática, intercultural e inclusiva — como el primer currículum que los jóvenes aprenden del ambiente antes de cualquier asignatura.
  • Practica la comunicación empática, asertiva y respetuosa, coherente con el código ético salesiano en todos los ámbitos de la CEP.
  • Desarrolla la escucha activa y la empatía como expresiones concretas de la asistencia salesiana: presencia animadora, no vigilancia.
  • Contribuye a un ambiente salesiano caracterizado por el espíritu de familia, la acogida incondicional y la alegría como signos de la presencia de Dios.

Dimensión Pedagógica

Competencias Pedagógicas Salesianas

  • Diseña e implementa itinerarios formativos y experiencias de aprendizaje significativas desde la tríada fe–amor–ciudadanía, coherentes con el Modelo Educativo Salesiano y las Políticas RSE.
  • Aplica el acompañamiento formativo con criterios de crecimiento integral: valora el proceso, reconoce el esfuerzo y acompaña el error antes de sancionarlo, conforme al Sistema Preventivo.
  • Articula los cuatro ámbitos formativos — casa, patio, escuela y parroquia — en su estilo educador, asumiendo que el aprendizaje ocurre en todos los espacios de la casa salesiana.
  • Desarrolla el pensamiento crítico, la creatividad y el razonamiento ético como expresiones de la razón salesiana, anticipando el error mediante el diálogo y la comprensión.
  • Promueve el protagonismo del joven como sujeto activo de su proceso formativo y responsable de su proyecto de vida, superando el modelo de receptor pasivo.

Competencias Digitales al Servicio de la Misión

  • Integra las tecnologías en el proceso educativo como herramientas al servicio del aprendizaje significativo y de la misión, sin que sustituyan el vínculo educativo salesiano ni la asistencia personal.
  • Maneja plataformas y entornos digitales con criterio pedagógico salesiano, seleccionando las herramientas que mejor sirven al crecimiento integral del joven.
  • Sostiene la asistencia salesiana — presencia animadora — como núcleo del vínculo educativo, incluso en modalidades híbridas o virtuales.
  • Promueve la ciudadanía digital responsable y el discernimiento ético frente al mundo virtual, desde los valores del Evangelio y el pensamiento crítico.
  • Innova con herramientas tecnológicas orientando su uso al bien de los jóvenes, al fortalecimiento de la CEP y a la calidad de la propuesta educativo-pastoral.

Dimensión Cristiana Católica

Competencias Pastorales y de Testimonio

  • Testimonia su vocación cristiana con coherencia de vida: lo que enseña en el aula, lo vive en el patio, en el hogar y en la parroquia, haciendo del Evangelio una propuesta existencial.
  • Integra fe, amor y ciudadanía en su práctica educativa, mostrando que el conocimiento y la fe se iluminan mutuamente y que ningún saber humano es ajeno al proyecto de Dios.
  • Participa activamente en la vida sacramental, la oración y los momentos de espiritualidad que animan la CEP, renovando desde ellos su motivación apostólica.
  • Promueve el diálogo ecuménico e interreligioso con respeto y apertura, desde la firmeza serena de quien conoce y ama su propia identidad cristiana.
  • Evangeliza mediante su trabajo educativo cotidiano, haciendo del aula, el patio y la parroquia espacios de anuncio y testimonio vivo del Evangelio.

Dimensión Salesiana

Competencias Carismáticas Fundamentales

  • Aplica el Sistema Preventivo en su práctica concreta: anticipa el error creando condiciones que lo hacen innecesario, dialoga antes de sancionar y construye confianza desde la razón, la religión y la amorevolezza.
  • Renueva permanentemente su identidad como educador llamado por Don Bosco: Da mihi animas, caetera tolle es el criterio que orienta sus decisiones pedagógicas y relacionales.
  • Ejerce la asistencia salesiana como 'sacramento salesiano de la presencia': acompaña a los jóvenes en el patio, los pasillos y los recreos con presencia animadora, cercana y gratuita.
  • Promueve el protagonismo juvenil y la corresponsabilidad de los jóvenes en la CEP, reconociéndolos como sujetos activos de la misión y mediadores de la gracia de Dios.
  • Construye y anima la CEP como comunidad viva, diversa y en misión, articulando su trabajo al PEPS de la Congregación Salesiana y a las Políticas RSE.

Competencias Transversales

  • Formación permanente orientada al crecimiento como educador salesiano, como creyente y como persona íntegra: asume el propio itinerario formativo como proceso vocacional, no como obligación administrativa.
  • Innovación pedagógica al servicio de la calidad educativa y de la misión, con apertura creativa a nuevas formas de hacer presente el carisma en los contextos contemporáneos.
  • Corresponsabilidad en la sostenibilidad de la obra salesiana y en el cuidado de la casa común como imperativo ético y espiritual fundado en la creación como don de Dios.
  • Trabajo colaborativo y comunión en la CEP como expresión concreta del espíritu de familia que Don Bosco quiso para sus educadores: el consenso — no la jerarquía — como primera herramienta educativa.
  • Identidad carismática salesiana vivida desde adentro y comunicada hacia afuera: vocación asumida con alegría, no norma cumplida con obligación.